El año del voluntariado: Reconstruyendo el vínculo social desde los territorios

En el Día del Voluntariado, Cemaipo celebra la fuerza de las personas que se involucran para construir comunidades más fuertes y unidas. 

Cada 5 de diciembre se celebra el Día Internacional de los Voluntarios, un momento para destacar la acción de quienes dedican su tiempo y talento de forma desinteresada. Desde Cemaipo, con 20 años trabajando en el Maipo, sabemos que el voluntariado es una herramienta esencial para generar cambios reales en nuestros barrios, escuelas y comunidades. Y es por esto que por segundo año consecutivo nos sumamos a la campaña de la Comunidad de Organizaciones Solidarias (COS) para celebrar el día del patrimonio social.

Paulina Moreno, Directora Ejecutiva de Cemaipo, señala que, en un momento donde necesitamos más unidad y confianza, el voluntariado es clave para reconstruir lazos y fortalecer nuestro tejido social. Cuando nos involucramos, se activa un círculo positivo que promueve el compromiso de todos y nos ayuda a acortar las diferencias entre las personas.

Dos maneras de involucrarse

En Cemaipo, impulsamos el voluntariado natural (de la comunidad) y el voluntariado corporativo (de los colaboradores de empresas).

  • Para la comunidad: Vecinos entregan tiempo, energía y conocimiento, para transformar y ser un aporte en la vida de las personas de su localidad.
  • Para las empresas: Sus colaboradores pueden aportar su experiencia y talento en áreas como la educación y el desarrollo de habilidades para el trabajo.

«Cuando trabajadores de empresas, vecinos y educadores trabajan juntos, logran avances que ninguna institución alcanza por sí sola», señala Paulina Moreno, Directora Ejecutiva de Cemaipo. El voluntariado no busca reemplazar lo que ya existe, sino potenciar las capacidades que hay en el territorio.

La generosidad de los voluntarios no solo transforma el territorio, sino que también ofrece una profunda retribución personal, según sus propios testimonios. Para Alex Friedemann, un tutor voluntario, la experiencia es «muy reconfortante, uno se va con el alma muy llena». Esta reciprocidad se repite en la voz de Mauricio Bravo, otro tutor, quien reflexiona: “Uno cree que viene a hacer un favor y me lo hacen a mí”.

En el ámbito corporativo, la satisfacción es similar. Samuel Aliaga relata: “Tuve la oportunidad de reencontrarme conmigo mismo, con el yo de hace 12 años atrás a esclarecer el camino de mi tutorado”. La tutora Antonella Moure complementa que «la satisfacción de poder acompañar a un joven en verdad te llena el corazón». El compromiso de largo plazo también es evidente, como el de Darwin Rodríguez, voluntario cuentacuento de Bioparque Buinzoo desde hace seis años, quien asegura que «Año tras año, es una recarga total».

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha declarado que el 2026 será el año internacional del voluntariado. Desde Cemaipo invitamos a dar un paso decisivo: que todos, desde sus distintas áreas, decidan involucrarse. El futuro se construye en nuestros barrios y escuelas, y la colaboración es nuestra mayor fortaleza.