¿Por qué tu corazón es TP? Las voces que dieron vida al Mes TP en la zona del Maipo

Agosto fue un mes para poner en el centro a la Educación Técnico Profesional y, sobre todo, a las personas que le dan sentido todos los días. En el marco del Mes TP, Corazón TP, desde el programa Somos Red Técnica Maipo quisimos conocer las distintas miradas que conviven en esta comunidad y preguntarles algo tan simple como profundo: ¿por qué tu corazón es TP?
Durante los miércoles del mes y con el lema Mes TP, Corazón TP, directores, sostenedores, profesores y estudiantes, compartieron sus respuestas a través de nuestras redes sociales. Sus testimonios hablaron de vocación, aprendizaje, oportunidades, trabajo, movilidad social y, especialmente, del valor de una educación que puede abrir caminos, entregar herramientas y transformar trayectorias de vida.

Pero agosto no fue solo de hablar sobre la educación TP, también fue un mes de hacer. Al igual que durante todo el año, se desarrollaron distintas actividades que acercaron a los estudiantes al mundo productivo y les permitieron conocer experiencias reales fuera de la sala de clases. Entre ellas, estudiantes de 4to medio de Logística del Liceo Cardenal Caro visitaron el centro de distribución de la Viña Santa Rita, estudiantes de Gastronomía del Liceo Enrique Bernstein participaron de una salida técnica a la Viña Pérez Cruz, los alumnos del Liceo Bicentenario Técnico Profesional de Buin recibieron sus certificados de pasantías y en el Liceo Francisco Javier Krugger se realizó un taller de chocolatería por Barry Callebaut, entre otras cosas. 

Además, se realizaron otro tipo de actividades de carácter administrativo, como la construcción de talleres futuros para la especialidad de agropecuaria, el CADE (Consejo Asesor para el Desarrollo Educativo), vinculaciones de la educación TP con empresas del sector productivo y uno de nuestros hitos más importantes del mes: la realización del 4to Encuentro de Jóvenes TP, que reunió a más de 100 estudiantes de los seis liceos técnico profesionales de Buin y Paine. Estas experiencias forman parte del trabajo permanente de vinculación entre los liceos y las empresas del territorio.

A lo largo del especial en redes sociales, las respuestas fueron variadas, pero muchas apuntaron a una misma idea: la educación técnico profesional entrega herramientas concretas para enfrentar el futuro.

Para Antonella Rojas, alumna del Liceo Francisco Javier Krugger, parte de su valor está en el “aprender haciendo”: “uno desarrolla nuevas técnicas, se enfrenta a desafíos diarios […] hay esfuerzo de por medio, trabajo en equipo y de alguna manera esto te ayuda a poder salir al campo laboral sin tener miedo”.

Para Catalina Ibáñez, del Liceo Gregorio Morales Miranda, la educación TP también representa nuevas posibilidades después de egresar del establecimiento. “Al salir del liceo, no solo tengo el cuarto medio rendido, tengo un aseguramiento y una oportunidad nueva laboral y oportunidades nuevas en la vida”.

Una mirada similar comparte Sofía Muñoz, estudiante del Liceo Los Guindos, quien destaca que esta formación permite salir del colegio con recursos concretos. “Estoy orgullosa de ser TP porque te prepara para una vida y no se centraliza solo en la PAES, sino que al salir de aquí ya tienes una herramienta más”, señala.

Desde el mundo docente, Matías Tamayo, profesor de Mecánica Automotriz del Liceo Cardenal Caro y exalumno del establecimiento, habla desde su propia experiencia, destacando que enseñar TP significa devolver parte de aquello que alguna vez recibió. “Hoy día tengo la posibilidad de lo que en algún momento me entregaron mis profesores, yo poder entregarles esas herramientas donde ellos puedan aprender, eso les puede generar un cambio en su vida […] Mi corazón es TP y espero transmitirle esa misma pasión a mis estudiantes”.

En el Liceo Los Guindos, la profesora Francisca Poblete también destaca el impacto que puede tener esta formación en el futuro de sus estudiantes: “siento que a los alumnos uno les ayuda aquí a desarrollarse, les entregamos habilidades para su futuro y, sobre todo, que ya salen con una profesión que les puede ayudar a mejorar su calidad de vida”.

Por su parte, los directores de algunos liceos no se quedaron atrás y también compartieron su opinión sobre la Educación Técnico Profesional. Rodrigo Solís, director del Liceo Bicentenario Técnico Profesional de Buin, mencionó que “[La educación TP] es el mejor espacio de desarrollo tanto en lo socio-emocional, en lo formativo, en lo cognitivo, en el desarrollo de habilidades para el mundo del trabajo y también para ingresar al mundo de la educación superior”. A su vez, José Tasso, director del Liceo Bicentenario Enrique Bernstein, destacó que “la experiencia más maravillosa que uno puede tener es poder influir en los proyectos de vida de los estudiantes, verlos crecer, verlos desarrollarse, y sobre todo, verlos después alcanzando el éxito”.

La educación TP tampoco ocurre de manera aislada. Detrás de cada estudiante existe una red formada por liceos, sostenedores, docentes, empresas y organizaciones con un mismo propósito: generar mejores oportunidades para la comunidad.

Así lo plantea Enrique Rodríguez, Gerente Comercial de Agrícola Santa Filomena, desde la experiencia de una empresa que recibe estudiantes en pasantías: “Hemos podido ver cómo crecen, cómo cada uno de ellos puede entender lo que es la agricultura, darse a conocer como estudiantes y futuros profesionales. Por lo tanto, encontramos que poder aportar a la educación técnica como empresa agrícola es muy importante”.

Desde Cemaipo, esta articulación es precisamente el corazón del programa Somos Red Técnica Maipo, que conecta la educación TP con liceos, empresas y otras organizaciones para generar experiencias que fortalezcan las trayectorias formativas y laborales de los jóvenes. Como lo explica Paulina Moreno, Directora Ejecutiva de Cemaipo: “Estamos convencidos de que la educación, cuando es pertinente y de calidad, da una respuesta al territorio y es finalmente una herramienta de movilidad social real que impacta trayectorias de vida de tantos jóvenes que hoy día están aquí en el Maipo”.

Así, el Mes TP, Corazón TP permitió no solo escuchar por qué distintas personas sienten pasión por esta modalidad educativa, sino también mostrarla en acción: en los talleres, en las visitas a empresas, en las pasantías y en cada espacio donde estudiantes pueden aprender haciendo y proyectar nuevas posibilidades.

Y luego de escuchar a quienes forman parte de la comunidad responder la pregunta “Por qué tu corazón es TP” ¿por qué hay tantas respuestas? Porque para algunos es hacer y aprender a la vez. Para otros, es encontrar una profesión, descubrir un talento, abrir una puerta al mundo laboral o seguir estudiando. Para los demás, es enseñar, acompañar y entregar oportunidades. Pero todos parecen coincidir en algo: la educación técnico profesional no es solo una modalidad de enseñanza; para muchos jóvenes, es una forma de comenzar a construir su futuro.