Al finalizar este primer semestre, queremos detenernos un momento para mirar el camino recorrido y agradecer a quienes han hecho posible cada avance, cada encuentro y cada oportunidad generada en el territorio.
Este año tiene un significado especial. La Organización de las Naciones Unidas ha declarado el 2026 como el Año Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible, una invitación a reconocer el valor de quienes ponen su tiempo, conocimientos y energía al servicio de otros.
En Cemaipo creemos profundamente en ese poder transformador. Lo vemos cada vez que una persona decide compartir una historia con un niño, orientar a un joven sobre su futuro o abrir las puertas de su empresa para enseñar desde la experiencia. Lo vemos cuando organizaciones, empresas, entornos educativos y voluntarios se unen para construir oportunidades que benefician a toda la comunidad.
Durante estos primeros meses del año, nuestros programas han seguido creciendo gracias a ese compromiso compartido. En total, 370 voluntarios aportaron 21.720 horas a la comunidad, contribuyendo al desarrollo de iniciativas que beneficiaron a 3.708 niños y jóvenes en el territorio.
En Somos Lectores Maipo, 154 voluntarios naturales y corporativos de 8 empresas donaron 395 horas a la comunidad, beneficiando a 1.389 niños y jóvenes. Además, se realizaron 10 intervenciones a la comunidad que alcanzaron 470 niños y se donaron 22 horas, junto con una capacitación dirigida a encargados CRA, fortaleciendo así los espacios de mediación lectora en los establecimientos educacionales.

En Somos Red Técnica Maipo, 126 voluntarios aportaron 21.091 horas a la comunidad, beneficiando a 519 estudiantes. Este trabajo fue posible gracias a la articulación de 51 empresas y organizaciones que, a través de pasantías, visitas y experiencias formativas, contribuyeron a acercar la educación al mundo laboral.

En Somos Tutoría Maipo, se conformaron 67 duplas entre tutores voluntarios y estudiantes de IV medio pertenecientes a siete liceos de la zona de Buin y Paine. A raíz de esto, se donaron 165 horas a la comunidad, ayudando a la construcción de proyectos de vida y a la toma de decisiones sobre el futuro de decenas de jóvenes de la zona.

Por su parte, Somos Medioambiente Maipo movilizó a 22 voluntarios de 14 empresas y benefició a 130 estudiantes, fortaleciendo la educación ambiental y el cuidado de la biodiversidad local.

A través de Somos + Cultura Maipo, 397 estudiantes participaron en 13 visitas pedagógicas que acercaron el patrimonio y la identidad cultural del territorio a las nuevas generaciones, donando 20 horas a la comunidad dedicadas a enriquecer los aprendizajes más allá de la sala de clases.

En Somos Comunidad Maipo, sus tres iniciativas articuladas: Matemática en Movimiento, los conciertos de música clásica y las charlas de emprendimiento beneficiaron a 736 estudiantes. Todo esto gracias al trabajo en conjunto de cinco empresas.

Mientras tanto, Somos ProMaipo continuó fortaleciendo el trabajo colaborativo entre empresas mediante dos encuentros de la Red Factor Humano Maipo y cuatro oportunidades de articulación vinculadas a estrategias de sostenibilidad. Durante este semestre, el 46% de nuestras empresas socias participaron en actividades de voluntariado, y de ellas, el 88% lo hizo a través de programas permanentes, demostrando un compromiso sostenido con el desarrollo de la zona del Maipo.

Nada de esto ocurre de manera aislada. Durante el semestre nos articulamos con 45 organizaciones para fortalecer nuestros programas, ampliar nuestro alcance y enriquecer nuestra labor. Cada alianza, cada conversación y cada esfuerzo compartido nos recuerda que el desarrollo sostenible se construye en comunidad.
Más allá de los números, lo que celebramos son las historias que hay detrás de ellos: estudiantes que descubren nuevas oportunidades, niños que desarrollan el gusto por la lectura, empresas que se involucran activamente con su entorno y voluntarios que deciden aportar desde aquello que saben y pueden ofrecer.
Gracias a cada persona, empresa, organización y comunidad educativa que ha sido parte de este recorrido. Seguimos avanzando con la convicción de que un territorio cambia cuando su gente decide involucrarse. Porque cuando la comunidad se une, el impacto se multiplica.











